lunes, 24 de julio de 2017

Nuestra participación en la LEL2017


Esta entrada será dinámica y en continua evolución hasta el próximo 5 de Agosto. En ella vamos a ir actualizando la situación de la prueba Londres-Edimburgo-Londres 2017, en la que el Pakefte cuenta con una nutrida representación. Servirá de referencia y repositorio de toda la información generada por la organización (tiempos de paso por los controles) y que envíen los propios miembros del Pakefte desde la ruta.






JOSE M. - GG37 
JAVIER ARIAS - R6
DAVID BAJO - R4
ROBERTO FERNÁNDEZ - D25
ANTONIO GONZÁLEZ - R3
JUAN MERALLO - R7
AGUSTÍN ORTEGA - R2
JAIME OTERO - R5

  • Ver la situación de carrera: (aquí colgaremos una tabla actualizada en ruta)


Hacer click ver el mapa y perfil de cada una de las siguientes etapas.




Crónicas recibidas desde la prueba (actualización cronológica inversa):


Dia y hora Actualización
UK Time
ATENCIÓN: Aparte de las fotos reflejadas en esta cronología, estamos subiendo todas las que nos llegan al álbum: https://photos.app.goo.gl/KRY5SwC2Xj3DjLuF3



Y hasta aquí ha llegado este relato casi en directo de la fantástica experiencia de nuestros compañeros en esa prueba mítica, la Londres-Edimburgo-Londres 2017. Como dice su propio eslogan, "An Amazing Adventure"

Desde España nos despedimos de nuestros compañeros:

"En todo caso, una experiencia épica para todo el Pakefte. Estoy encantado y orgulloso de tener compañeros así de valientes. No es por ser "machotes" en ruta sino por ser tenaces, constantes, soñadores, solidarios, responsables y un montón de cosas más... pero además con positividad y buen humor. Buena gente. Larga vida al Pakefte!!!!"


"Enhorabuena a todos, todos; porque sólo el hecho de que a alguien se le ocurra participar en algo así ya la merece. Y especialmente a los que han acabado. Y especialmente a los que no. ¡Os quiero, tíos! 😭😭😭"






Viernes 04/08 09:18 h.
David entra en Meta a las 9:18 h. Aunque está fuera de control, su tiempo será homologado porque perdió dos horas en Edimburgo atendiendo a nuestro compañero José Manuel tras su accidente.


Este es el aspecto del dormitorio de Loughton a esta hora:



Viernes 04/08
04:08 h.

El viernes 4/8 a las 04:08, Javier y Juan llegan a Meta.



Mientras, David ha pasado por St Ives a (km 1315) las 01:14 h. y Great Easton (km 1385) a las 07:48 h. Tiene muy difícil entrar en tiempo de control, pero sigue pedaleando...


"Putada, ya estoy en Great Easton, pase hace 20 km a Rupert, iba cascado, le ofrecí comida pero no quería, tiempo límite a las 08:00 hasta loughton, recuerdos muchísimas subidas y bajadas, voy a desayunar bien e intentaré llegar cuanto antes."

David nos muestra el estado de sus manos:





Viernes 04/08
00:25 h.

Juan y Javier
llegan al último control, Great Easton, km 1385. Ya solo les faltan los últimos 48 kilómetros para finalizar la prueba.

El tiempo corre implacable para David, que se encuentra en algún punto entre Spalding y St Ives (esperamos que entre en el control en breve). Desde St Ives tiene 120 kilómetros a meta, pero a esta hora ya solo le quedan 8 horas para el cierre de control. Estamos atentos...
Jueves 03/08 19:58 h. 
David llega a Spalding, km 1252. Le quedan 180 kilómetros de ruta, y 12 horas de margen hasta el cierre de control. Con el cansancio acumulado está justo, pero puede terminar:

"Comiendo en spalding, hoy toca trasnochar. Me he aliado con los coreanos y japoneses, buena gente."

Mientras, Juan y Javier ya están juntos en St Ives (km 1313), a punto de salir juntos hacia Great Easton. Les quedan 120 km para finalizar la prueba.

"Estamos Juan y yo juntos, salimos ahora. Que Dios me pille confesado"
Jueves 03/08
17:52 h - 19:26 h.

Juan está en St Ives (km 1313) y se plantea esperar a Javier, que se acerca a unas dos horas de este punto:

"Yo estoy ya aquí comiendo. Me echo una siesta en una de las mesas del comedor, me despiertas cuando leas esto. A ver si así aguanto mejor la noche. Y si no, nos pondremos a cantar. Este último tramo ha sido muy, pero que muy jodido, porque está más desprotegido del viento. A 7 km h en llano en algunos tramos. Con todo puesto."




A las 19:26 llega Javier a St Ives. Puede unirse a Juan, que está descansando en el mismo control, para hacer juntos los últimos 120 km.

"Ya estoy en St Ives. De los guiris convencí a tres para que salieran os juntos u siguiéramos con los relevos pero uno se murió muy pronto. La zona del canal nos machacó. Yo estoy ahora bastante cansado. Creo que llegaré a Londres entre las tres y las cinco. Voy a pensarme echarme una siesta aquí porque sino la noche se me va a hacer muy pesada. Total, tengo tiempo de sobra."


Jueves 03/08
13:27 h

David llega a Louth (km. 1168) recuperando tiempo perdido pero muy perjudicado por el viento: "Voy en solitario y con retraso vientos de 30 km por hora. Otros 80 km ahora y se me ha jodido el gps, voy tirando, no sé cómo lo gestionaré esta noche todavía."
Jueves 03/08 13:09
Juan llega a Spalding, km 1252, a las 13:09. Nos envía un ejemplo de lo que se está encontrando en ruta:



Intentará llegar esta noche a Loughton porque ayer lo pasó mal rodando de noche.








Jueves 03/08 08:30 hEl pelotón finalmente se ha disgregado. La situación actual es: 
  • Juan ha llegado a Louth (km 1168) a las 05:23 h., donde ha decidido dormir, aunque no sabemos por cuánto tiempo. En estos momentos podría estar en el control esperando a Javier o rodando camino de Spalding.
"Acabo de llegar a Louth ha sido duro duermo una hora y continuo hasta donde llegue. Es increíble lo despacio que pasan los kilómetros cuando estás cansado. Admiración por todo el mundo. No tengo tiempo de escribir más."
A las 07:29 h (ha dormido posiblemente una hora) nos escribe: "Dolor en rodilla, pero espero que sea solo inflamación por esfuerzo, iré viendo
"

  • Javier ha parado a dormir en Pocklington (km 1072) a las 01:42 h. No tenemos registro de cuándo ha reanudado la ruta hacia Louth. Anoche comentaba:
"Ya estoy en Pocklington. Mucho viento de cara. Me llovió al poco de salir de Thirsk y cuando creía que iba a llegar seco a Pocklinton va y me cae una tormenta. Voy a dormir aquí. Rodando de noche voy despacio y ya me noto cansado. Intentaré salir sobre las 5 para así poder descansar "bien". Yo creo que tengo suficiente tiempo mañana para lo que queda."
  • David alcanzó Pocklington (km 1072) a las 02:43 h y reanudó el camino a las 07:19 h. pero no nos ha enviado más información.
  • Agustín sufrió una avería de madrugada (desviador trasero) entre Thirsk y Pocklington. No sabemos si pudo solventarla o no.
Miércoles 02/08 20:24 h
Juan llega a Pocklington, km 1072, a las 20:24 h. Después de descansar un rato, decide proseguir camino de Louth (km 1168) y sale a las 22:06 h. Cambia su idea inicial de pernoctar en Pocklington porque no hay camas disponibles.

El grupo llega a Thirsk (km 1015) a las 21:01 h. después de luchar muchos kilómetros contra el viento. La climatología ha hecho mella en todos, pero particularmente Antonio y Jaime se plantean abandonar en este punto.




Intentamos convencerlos de que sigan: "Desde aquí es muy fácil decirlo, pero aun así yo os animo a seguir hasta el próximo control. Descansad y luego seguís, es un tramo relativamente fácil y nunca se sabe..."

Pero Jaime tira de sensatez: "Ahora mismo está lloviendo a mares.
El verano aquí no es como el de España"

Y Antonio apostilla: "Pakefteros: cada uno tenemos nuestros limites más o menos conocidos.  La admiración por cómo nos habéis seguido desde allí y lo que hemos vivido aquí ha sido lo mejor de todo"

Desde España decimos lo que podemos: "Enormes, sois enormes. Pese a que estáis hablando de abandonar se os nota orgullosos con lo que habéis logrado y nosotros estamos orgullosos de vosotros y de haberos seguido y emocionado con vosotros por aquí."

Jaime prosigue: "Una de las razones de mi abandono es un dolor en el tendón de aquiles que vengo arrastrando desde hace 80 km y que ha ido aumentando con los kilómetros"

Aún podrían tener opciones si duermen en el control y tienen fuerzas por la mañana, puesto que les quedan 400 kilómetros y el cierre de control final sería el viernes a las 8 h. de la mañana... pero las previsiones de tiempo son terribles. No solo por la lluvia, sino que además se esperan vientos en contra de 36 km/h...




Después de sopesar la situación, Javier, David y Agustín salen de Thirsk a las 21:55 h camino de Pocklington. Se estima que pueden llegar antes de las 2:00 AM, lo que supondría volver a entrar en tiempos de control. El problema es que puede que no encuentren camas libres...

Miércoles 02/08 16:55 h
El pelotón consigue llegar a Barnard Castle (km 938) tras atravesar Yad Moss en condiciones climatológicas adversas. Según su propio relato, ha sido un tramo É PI CO.

Esta foto publicada en redes sociales por Susan Goodison refleja la entrada de ciclistas a Barnard Castle:



Ahora se enfrentan a una etapa mucho más suave hasta Thirsk, de 67 km:





Juan sigue por delante, y ya ha superado el control de Thirsk (km 1005). Rodando camino de Pocklington.



Miércoles 02/08 11:24 h
Nuestro pelotón continúa recuperando tiempo perdido. A primera hora de la mañana rodaban 4 horas por debajo del cierre de control. Ahora ya solo les separan dos horas para que todo vuelva a su cauce. A favor tienen que hay muchos ciclistas en su situación y esperamos que se pueda formar un buen pelotón para rodar en grupo.

Llegan a Brampton (km 855) a las 10:50 h. Descansan un rato y continúan hacia Barnard Castle (km 938). Ahora afrontarán la subida a Yad Moss.









Desde internet nos llegan comentarios del grupo de ciclistas de Massamagrell con Santy Mozos y Diego Villas, además de algunos de voluntarios en varios controles. Está siendo una prueba épica.







Especialmente emotivo es el comentario que escribe en Facebook uno de los voluntarios en Eskdalemuir (km 797), Martin Brice:

"So. The crucial day. At Eskdalemuir last night we could see the realisation dawn of the enormous task riders have set themselves. They're only really halfway and need to be in a good position by the end of today to be sure of finishing in time. And today is make or break for them.
This, as they say, is IT.
We at Eskdalemuir are still having some riders coming through, many out of time. And this is the test for them. And for us as volunteers. We need to keep encouraging them.
For the most part, they live ordinary lives. But they're extraordinary people.
We think we have 100 or so more to come through, might be more.
A few of us are being shipped back to Loughton today so we can help with the finish.
Last night my job was door control: shoes off and in the plastic bag, blue foot covers to protect the socks, keep the white plastic bag with you at all times so there is no possibility of your shoes going with the wrong cyclist. Words chosen to be simple, short and easy to understand for non English speakers. Body language helps. Everyone was really tired and it took a bit of loudness to get the message across. In the middle of the bulge we were busy, all 30 beds taken and the village hall commandeered, with sleeping bodies all over the building.
Overall it's been great and I'm very impressed by the energy, enthusiasm and professionalism of everyone involved in this incredible event. And there's still quite a lot more of this to come. Bring it on."

Miércoles 02/08 10:58 h
Juan entra en Barnard Castle, km 938, donde descansa 50 minutos. 

Nos dice: "Voy muy tostado. Bueno más o menos como todo el mundo. Lo del aire subiendo Yad Moss ha sido tremendo. Aire totalmente de cara. A ver si con esto me recupero. Eso sí, estoy haciendo muchos amigos 😃"




Poco antes de las 11 h emprende su camino hacia el sur. El próximo control será Thirsk, en el km 1000. Un punto psicológico. Faltan 70 km.




Miércoles 02/08 07:20 h


Juan prosigue rodando a buen ritmo y recuperando cada vez más tiempo de colchón sobre el cierre de control. Salió de Brampton, km. 855, a las 4:30 y ha pasado por Alston, km 886, a las 6:54 h. Nos comenta: "Aire en contra, la gente no colabora, mucha gente al límite. Las fuerzas muy justas. A ver a donde llegamos. Tengo tiempo, pero 300 kms. con viento en contra y con todo lo que llevo ya en el cuerpo son palabras mayores. Hoy la etapa es dura además. Y amenaza lluvia. Vamos a ver."

Mientras, la grupeta ha salido de Innerleithen, km 748, a las 4:30. Han pasado por Eskdalemuir, km 797, a las 7:20 y se dirige a Brampton, km. 855.

Javier nos resume desde "Excalibur" el espíritu del randonneur: "Todo bien, rodamos en grupo y nos acompañan las fuerzas, media hora de parada. En este último tramo hemos vivido la poesía de estos eventos. Un paisaje alucinante, rodando muy bien, una conversación profunda y amena, toneladas de buen rollo. Un reto complicado pero alcanzable, el compromiso colectivo. Por momentos así venimos."


Martes 01/08 23:23 h
Juan llega a Brampton, km 855. Descansará un tiempo para reanudar la ruta seguramente sobre las 5 de la mañana...

Martes 01/08 22:08 hEl grupo llega a Innerleithen, km. 748, y decide descansar allí unas horas. Solo tienen un par de horas de margen, pero necesitan reponer fuerzas y asumen la opción de rodar fuera de control durante el día de mañana. El cierre de control no es automático, sino orientativo. La Organización permite seguir siempre que se vean posibilidades de entrar en Londres antes de las 7:25 h del próximo viernes... y creemos que no habrá problema en conseguirlo.



 

Desde España, un "amigo" les dice lo siguiente: "Levantaos todo lo temprano que podáis.  Por la noche y por la mañana despejado, pero según avance el día viene agua. También viento en contra. Sorry por las noticias"

Martes 01/08 20:15 h.
Paso de Juan por Eskdalemuir, km. 797 camino de Brampton, km. 855. Le quedan 60 kms para descansar.


Martes 01/08 18:45 h
Juan ha pasado Innerleithen a las 16:52 h. Ahora se acerca a Eskdalemuir (km 797) y Brampton (km. 855), ahora con viento en contra.

Mientras tanto, la grupeta del resto ha llegado a Edimburgo, km. 705, con retraso por las circunstancias climatológicas, averías, etc... pero aún en tiempo para completar la prueba. Han conseguido incrementar poco a poco el margen sobre el cierre de control y ahora tienen algo más de dos horas. Intentarán llegar a dormir (al menos dos o tres horas) en Brampton.


Martes 01/08 12:49 h.Juan ha alcanzado Edimburgo y, tras una parada de 40 minutos, toma rumbo al sur.



Martes 01/08 12:13 h
La grupeta formada por Antonio, Javier, José Manuel y Jaime llega a Moffat, km 625, donde alcanza a Agus y David.  Salen juntos camino de Edimburgo.





Esperamos la llegada de Juan a Edimburgo, de un momento a otro.


Martes 01/08 07:58Juan llega a Moffat, km. 625.

Localizamos a José Manuel en Brampton, donde se une a nuestra grupeta con Javier, Jaime y Antonio.


Por delante, entrando en Escocia camino de Moffat, se encuentran Agustín y David.



Martes 01/08 07:00 hSituación de carrera actualizada:

Juan está llegando a Moffat, km 625, con 4 horas de margen sobre el cierre. En algún punto entre Brampton y Moffat se encuentra también José Manuel.

Mientras tanto, en ese mismo control de Moffat se encuentra Roberto, que decía esto anoche: "El control de Edimburgo me lo cierran a las 7:56, para llegar tendría que salir ahora, rodar toda la noche (ahora llueve) y llegaría sobre las 5:00 y sin dormir. He reservado una cama aquí sin hora de despertarme y mañana iré a Edimburgo. Evidentemente llegaré fuera de control. Allí me orientaran de la mejor forma de llegar a Loughton (Londres) en tren 🚂"

Ha decidido abandonar, aunque creemos que matemáticamente tiene opciones porque la organización le permitiría superar el cierre de control si tiene opciones para llegar a Londres.




Por detrás, saliendo de Brampton, km 554, se encuentran Agustín y David (suponemos, aunque no suele registrar las salidas de los controles), con 2 horas de margen sobre el cierre.

Antonio, Jaime y Javier se han quedado a dormir en Alston, km. 523, de donde han salido camino de Brampton a las 5 h, con menos de 30 minutos de margen para el cierre de control, pero han llegado a Brampton, km. 554 recuperando tiempo, y ahora tienen casi 2 horas de margen.

Dice Javier: "Vamos a seguir al tran tran, solo vamos con tres o cuatro horas de retraso respecto al plan, todavía tenemos 7 horas de margen con el tiempo de corte en Londres. Seguiremos parando a dormir y si es necesario apuntaremos la última noche. No hay que perder la calma. "






Lunes 31/7 23:54 hJuan llega a Brampton, km 554: "He llegado a las 23,10, pero no funcionaba el ordenador y me ponen más tarde, bueno da igual. No entiendo lo que pasa entonces al final. A las 4,30 salgo con los que estén. Me voy a la cama YA. Lo de Yad Moss para mí ha sido una putada. Lluvia y viento. Eso sí, bonito. Hasta mañana"

En Alston, km 523, se han quedado a dormir Javier, Antonio y Jaime, que ha conseguido que le reparen la bicicleta.




En ruta, llegando a Brampton, tenemos a David, Agustín y ¿José Manuel?.

Lunes 31/7 23:30 hRoberto llega a Moffat, km. 625: "He llegado a Moffat a las 23:00 con 3:22 de margen. Voy de culo, no me va a quedar más remedio que continuar a Edimburgo. En este tramo había dos opciones, una con mucho tráfico para la noche y otra terrible de carreteras de baches, colinas, etc para el día. Como he salido a las 19 de Brampton he cogido la segunda. Se me ha hecho de noche y he perdido muchísimo tiempo".

Javier en el control de Alston, km. 523: "Jaime ha tenido un problema con la dirección de su bici, hemos tenido que bajar Yad Moss muy despacio. Intentaremos que un mecánico le eche un vistazo a ver qué se puede hacer. Seguramente nos quedaremos a dormir aquí y replanificaremos el resto de la ruta."

Lunes 31/07 18:30 hNuestro equipo se ha visto afectado por el viento lateral, lluvia y una pequeña confusión de ruta, por lo que se han acumulado casi dos horas de retraso sobre el objetivo, pero aún tiene mucho margen sobre el cierre de control. Llegan al control de Barnard Castle, km 472, y aquí Juan se va a adelantar.

Juan: "Dejo ya Bardnard. Me he adelantado porque ayer no dormí absolutamente nada y si hoy tampoco duermo nada entonces para mí está prueba habrá terminado así que tengo que intentar llegar para dormir algo esta noche. Además he visto que metiendo algo de intensidad al pedaleo se me quita el sueño que esta mañana he tenido problemas con ello."




Javier nos resume sus impresiones: "Ya estamos en Barnard Castle. Se nos ha hecho un tramo duro. La tormenta llegó a Pocklinton mientras comíamos. Nos pusimos equipación completa de lluvia. Y al poco salió el sol."

En el control de Barnard Castle coinciden con los españoles Andrés (GG35), Susana (GG36) y José M. Benayas (GG38), que forman grupeta con nuestro compañero José M. Andrey (GG37)

Todos se preparan para afrontar la subida a Yad Moss, el punto más alto de la ruta, a 600 metros de altitud en el km 510 aprox.

Mientras, Roberto está en Brampton, km 554: "He bajado el ritmo y me encuentro mejor que en el anterior control. Por contra he acumulado menos tiempo para dormir  😴 esta noche"



Lunes 31/07 15:30 hHan hecho una parada más corta de lo previsto en Thirsk. Solo media hora. Ahora están en los minutos de la basura, rodando camino a Barnard Castle. Etapa corta de 67 km algo rompepiernas, de las que machacan lentamente...

...y después afrontarán la etapa más dura, de 80 km con más de 1000 metros de desnivel, pasando por la cordillera de los Pennines y la estación de esquí de Yad Moss. Este es uno de los puntos críticos de la LEL, de los más famosos y fotografiados.



(Roberto estará ahora escalando Yad Moss)
Lunes 31/07 13:51Pelotón agrupado en el control de Thirsk, km. 405.

Dice Javier: "Ha sido duro este tramo, no solo por las subidas, también nos llovió bastante. Vamos a parar 45min porque lo necesitamos"





Lunes 31/07 13:24José Manuel registra su llegada a Thirsk (km 405) y Roberto a Barnard Castle (km 472)

Roberto comenta: "Menudo ventarrón de lado pero no siempre", sin disfrutar de la maravilla de comedor que le han puesto los ingleses...



Lunes 31/07 10:07Parada de 20 minutitos en Pocklintgon, km. 339, para comer (estaban necesitados) y continuar camino a Thirsk. Han optimizado el tiempo de parada y prosiguen con fuerzas renovadas.
Lunes 31/07 09:37El pelotón ya ha cruzado el río Humber y se registra en el control de Pocklington, km. 339. Roberto ya ha salido de Thirsk (km 400) camino de Barnard Castle. Mientras tanto Andrey no ha registrado su salida de Pocklington, donde lleva más de dos horas... podría ser que no haya sellado al salir o que esté durmiendo en el control.


 

Lunes 31/07
09:36
Actualización de Roberto: Thirsk km 407 ¡¡Ya sólo quedan 1000!! 😭😭
Lunes 31/07 06:03El control de Louth se ha desbordado con 850 ciclistas, mucho más de lo que habíamos previsto. Habrá que analizar la situación y, quizá, replantear objetivos...

[04:07, 31/7/2017] Este control ha sido un desastre 
[04:07, 31/7/2017] Solo cenamos bien Jaime y yo, los demás apenas han tenido cena
[04:07, 31/7/2017] Ninguno ha podido desayunar 
[04:07, 31/7/2017] Un desastre absoluto 
[04:14, 31/7/2017] Viva Felipe II 
[04:16, 31/7/2017] Yo he dormido cero minutos, pero he descansado. Múltiples ronquidos
[04:18, 31/7/2017] Yo no cené,no me duche pero he dormido bien mis 3 horitas y cuarto. Para compensar he desayunado 3 barritas 3
[06:03, 31/7/2017] Buenos días !!en marcha!!








Domingo 30/07 23:38 Roberto dice: "Pocklington, km 341. Me quedo a dormir aquí. Foto del Humber Bridge con las últimas luces del día."

Domingo 30/07
22:42
Llegada de nuestro grupo más numeroso a Louth, km 242. Sin novedades, se disponen a cenar y dormir en este punto. Mañana salen a las 4:30 h de la mañana para intentar llegar a Pocklington, km 339, a las 9:30 h.

Mientras tanto, Roberto está en algún punto entre Louth y Pocklington. José Manuel, que ha salido más tarde, llegará de madrugada a Louth. Esta vez no nos mandan fotos de la ruta... así que cogemos un par de fotos del grupo de Facebook para ilustrar a nuestra audiencia:






Domingo 30/07 19:42En nuestro chat de seguimiento se especula...

"Ahora van camino de Louth. Tienen 3 horas y media para 83 kms... lo veo muy justo. Creo que al final hoy perderán unos 20 minutos sobre el horario. Dormirán un pelín menos de lo previsto".

"Estarán ahora a punto de subir esas colinas de Louth y llegarán a las 21:30 a cenar. Mañana tienen un duro arranque de 97 km antes de llegar al primer control en Pocklington con bastante desnivel. Pueden dormir casi 6 horas en Louth si lo gestionan todo rápido."

"Ahora el dilema... primero ducha o cena?"
Domingo 30/07 18:14Roberto ya está en Louth y el resto llega a Spalding en estos momentos. Muy ajustados al horario previsto. El control está junto a un campo de cricket.

Comenta Roberto: "Juan. En Louth prueba los garbanzos (pican un poco) y los spaghetti. También el arroz con leche y coco"

 

 

 



Domingo 30/7 15:07El grueso del Pakefte accede al control de St Ives, km 98. Se les ve animados y unidos. Nos envían algunas fotos del primer tramo de ruta...

 
 






Domingo 30/7
10:57 h
Roberto en el primer control: St Ives, km. 100 (aunque no aparece en la web de registro de la Organización todavía)
Domingo 30/7 09:30 h
El Pakefte, completamente uniformado para la ocasión, ultimando el desayuno y disfrutando con los preparativos de la Organización




  

Domingo 30/7 06:19 hRoberto, ready to start
Sábado 29/7 22:30Roberto nos actualiza las previsiones meteorológicas, a 12 horas del comienzo de la prueba...

Situación actual de lluvias en UK. Mañana mejora y seguramente el agua no sea la protagonista en estos días. El viento sí, algo favorable a la ida y más desfavorable a la vuelta




Sábado 29/07 18:30 hReencuentro con el expatriado Javier, y a comer, que es lo nuestro... ¿para qué, si no, hacemos tantos kilómetros en bici?


Sábado
29/07
11:00
El Pakefte acreditándose para la prueba.

Sábado
29/07
09:00
Juan nos cuenta el plan del día:
  • Desayuno a las 08:30
  • A las 9,30 partimos a Loughton a recoger las acreditaciones, entregar las bolsas que nos llevarán a dos controles por el camino y recoger el maillot oficial de la prueba.
  • Alrededor de las 12,30 comer en el restaurante Junction 26, cerca del hotel, donde se come bien y barato.
  • Por la tarde sesión de spa en el hotel para relajar cuerpo y mente.
  • Dar los últimos retoques preparatorios antes del inicio de la prueba mañana.
  • Hoy nos hemos levantado con un sol radiante, que irá dando paso esta tarde y noche a lluvias que terminarán, muy gentilmente, antes de que comencemos la ruta mañana.
Y respecto a las inclemencias meteorológicas:
  • Las últimas previsiones meteorológicas apuntan a que en los 700 primeros kilómetros hacia Edimburgo podría haber muy poca o ninguna lluvia, con viento del suroeste, bastante favorable.
  • A partir de Edimburgo la cosa empeoraría, con algunas lluvias, sobre todo el día 2 de agosto. En cuanto a esta segunda mitad de la prueba serían vientos fuertes del Sur y Suroeste, o sea viento en contra que podrían dificultar bastante el avance, justo cuando las fuerzas estarán más justas.
Así se despierta el día en el hotel de concentración.

Viernes
28/07

23:00
Jack Torrance desea a nuestros ciclistas buenas noches.

Viernes 28/7 22:30Dejamos a nuestros expedicionarios instalados en sus aposentos y la tortuga preparada para recorrer mundo. Todo listo para dirigirse mañana a recoger las acreditaciones.
 
Viernes
28/07
18:00
Fin de la incertidumbreEl holandés errante encontró el camino del hotel. Llegada de las bicicletas y descarga del camión. Expectantes porque todo esté bien.



Viernes 28/7 15:22Nuestros expedicionarios ya han llegado a tierras bárbaras... Por sus caras, no saben lo que les espera...

Viernes 28/7
11:15
Antonio hace cálculos: "Equipaje para participar en London-Edimburg-London el dia 30. Todo eso metido en la bolsa."



Jueves 27/7
18:12 h
Las bicicletas del Pakefte salen rumbo al Reino Unido. Mientras tanto, comienzan a aflorar los nervios.  Mensaje enviado por Juan al grupo:

"Con toda la relatividad del mundo, debido a que el tiempo es siempre imprevisible, según el sistema GFS a día de hoy (ya bastante cerca de los días de la ruta), las circunstancias serían las siguientes (obsérvese la mala suerte con el horario nocturno, pues mientras dormimos es básicamente cuando se asegura que no llueve): 


Día 28, lloviznas al llegar y lluvia cuando nos entreguen las bicis en el hotel
Día 29: Pasando el control por la mañana no nos mojamos
Día 30: Roberto sale en seco. A las 10,45 (la hora a la que salimos los demás) posibilidad de lluvia fina, aumentando por la tarde la cantidad y probabilidad
ESA NOCHE NO LLUEVE. DESPEJADO
Día 31: Salimos en seco. Durante el día algún chubasco suelto, pero poca cosa.
ESA NOCHE NO LLUEVE. DESPEJADO
Día 1: Salimos en seco. Durante el día llueve con cierta intensidad y frecuencia.
ESA NOCHE NO LLUEVE. DESPEJADO
Día 2: Salimos en seco. Por el día nublado, sólo pequeña posibilidad de lluvia a partir del mediodía.
ESA NOCHE NO LLUEVE. DESPEJADO
Día 3: Salimos en seco. Durante el día cruza un frente que dejará lluvia segura.
Si la tendencia se mantiene no sé si deberíamos cambiar algo la estrategia horaria. Pero eso lo veremos sobre la marcha. "
Jueves 27/7 12:37 h El Lidl ejerce su función gestionando los envíos de bicicletas a través de unos holandeses errantes. Nos transmite la crónica de la facturación:
 

"Bicis entregadas y en marcha a Calais.
Sucesos:
- Rueda delantera de David pinchada.
- Giro de todos los manillares para que entren en las cajas menos las reclinadas y la de Jaime
- Bici de Jaime sin caja, envuelta en plásticos
- Bici de Roberto ha habido que quitar la  rueda trasera porque no entraba en la caja
El holandes dice que va todo seguro y que llegará a tiempo.
Que Odin le proteja" 
Domingo 23/7 Culmina la preparación del Pakefte para la LEL2017 con la clásica ruta madrileña por el cerro de San Pedro, Guadalix y Soto
Sábado 22/7 Juan Merallo: "Esto dicen los de la LEL: El pronóstico meteorológico emergente es de lluvia y vientos cruzados, con un pequeño riesgo de vendavales. Parece que el peor tiempo estará alrededor de Brampton. ¡Prepárate para la lluvia y ajusta los guardabarros!"

Salida ocho de julio: Preparando la Londres-Edimburgo-Londres 2017

Para preparar la participación en la LEL2017, varios integrantes del Pakefte organizaron el fin de semana del ocho de julio salidas consecutivas con intención de rodar varios días seguidos y entrar en la dinámica de la Súper Brevet.

Os dejamos los comentarios y unas fotos de los compañeros (El album completo) que disfrutaron el sábado de una jornada de paseo ciclista.



Juan escribió:

Fuimos cinco personas: Agustín, Antonio, Jaime, Juan y Sebas.

La ruta comienza en Madrid a las 5:45 y en Velilla recogemos a Sebas, cuando empieza a verse algo.

Era una ruta rompepiernas, con la idea de hacer un buen entrenamiento para la LEL.

Como la propuesta de la ruta era mía y no quería que al final me dijeran que me había pasado con la dureza, estuve desde el inicio muy empeñado en que no hiciéramos gastos innecesarios. De hecho, en cuanto llegó el primer llano de verdad, en el Tajuña, comenzamos con los relevos. Unos relevos simples, de un kilómetro cada uno. Lo que yo llamo relevos de supervivencia, es decir, que no se intentaba ir más rápido con ellos, sino desgastar lo menos posible, que el que no estuviera tirando fuera detrás sin gastar energías, por aquello de que harían falta más adelante. Desde ya pido disculpas si fui un poco exigente al principio con el objeto de que salieran lo mejor posible, pero creo que mereció la pena. Además fuimos muy disciplinados y tras unas primeras breves indicaciones salieron estupendamente, de manera muy natural. Mi enhorabuena a todos. Esto creo que nos da a todos un puntito de confianza para la LEL, pues seremos capaces de ir ahorrando energías para los kilómetros y jornadas posteriores. Si además hacemos algún aliado más allí, tanto mejor. 

La ruta era bonita, con cambios de paisajes, combinando valles, bosques de pinares, embalses, pueblos pintorescos. La mayor parte de las carreteras eran tranquilas.

Por la tarde hubo tormentas. La primera comenzó exactamente en el momento en que llegábamos al bar-restaurante de Durón, así que nos libramos. Visto que iba a estar un rato, aprovechamos para comer, a una hora british.

Sin embargo, cuando llegamos a la A-2, cerca de Las Inviernas, y como su nombre indica, se hizo invierno, con frío y un chubasco fuerte, que nos caló hasta los huesos. 

Parada corta en Mandayona, pues apetecía pedalear para quitarse el frío y parados hacía frío. Yo estaba tiritando.

Al salir de Brihuega el tercer pinchazo de la jornada, que no el último, pues habría otro más. Jaime, que va más retrasado en general, tira hacia delante, para que no tengamos que esperarle. Sin embargo, una vez reparado el pinchazo, no conseguimos cogerle en todo el Tajuña, pese a ir dando relevos y con un poco de entusiasmo, o sea forzando un poquito más. 

En Armuña de Tajuña temo por la llegada a tiempo al tren de La Garena, lo que unido a que el tramo El Pozo-Alcalá no es muy idílico, hago una propuesta de seguir por el Tajuña hasta Madrid, sumando más kilómetros, pero quitándolos del día siguiente. Fructifica la propuesta, pero no llegamos a tiempo de contárselo a Jaime, por lo que él si que llega a La Garena y Sebas tira para su casa, por lo que nos quedamos Antonio, Agus y yo, que paramos a cenar en la piscina de la vía verde de Ambite (se cena bien, apuntad para otras ocasiones). El que la propuesta fructificara es indicativo de que no íbamos tocados en ese momento (kilómetro 250, creo recordar), sino que, pese a la dureza del recorrido, habíamos ahorrado suficiente energía para tener la entereza de aumentar el recorrido en 60 kilómetros más. 

Ya se ha hecho de noche, así que seguimos desde Ambite, ya totalmente aficionados a los relevos, hasta Madrid, a donde llegamos a las 2,30 de la madrugada, tras pasar por las fiestas de Usera, con un total, en mi caso, de 363 kilómetros, a 23 de media. 

Al día siguiente cada uno sale por su lado, excepto Agus y yo que hacemos una ruta por el sur de 130 kilómetros.



Sebas comenta sobre la temperatura del día:

Solo añadir los cambios de temperatura que hubo durante el día variando desde los 15° al salir 25° cuando llegamos a Durón. 20º cuando salimos después de comer y los 11º grados cruzando la A2 en que todos acabamos calados hasta los huesos. La media del día 18º.

Y Juan apostilla:

Unas temperaturas inusuales para esa época del año. 

No se me olvidará que en un 8 de julio yo estaba diciéndole a alguien al llegar a un bar: "vamos dentro que se está más calentito"

Puede que nos encontremos algo así en la LEL.



Antonio, por su parte, nos dice:

Cosas que resalto de este fin de semana, en el que sólo pude participar el sábado:

Relevos casi perfectos. Muy buena sincronía entre los 5 para darnos el relevo en el momento adecuado, sin que supusiera un esfuerzo para el relevador, ya que el relevado es el que deja de dar pedales, como todos sabemos y no siempre practicábamos. Además, al menos personalmente, no me supuso ningún estrés estar atento a cuándo me tocaba, a ver si el de delante lo hacía bien o tenía que pegar la pedalada para adelantarle, o si yo voy de segundo el que releva sale disparado... Salvo en excepciones muy contadas, que fueron señaladas por el resto del grupo como mal realizadas, lo hicimos muy bien. De notable para arriba.

Buena velocidad media a pesar del desnivel acumulado, que fue alto, casi tan alto como en el famoso 300 del Chamartín que tan machacados nos dejó y al que tanto temíamos. Hicimos más de 3700 metros y en el de chamartín fueron 3800 y pico. El recorrido fue muy sinuoso, con constantes subidas no muy largas, algunas zonas llanas sobre todo al final, en el valle del tajuña.

Buen ambiente entre los 5, que hizo que todo fuera mas agradable.

Paradas: sobre este tema no tengo una buena sensación ni tampoco una mala. Estoy a medias. Quizir, que hicimos paradas largas, que se aprovecharon. En Pastrana, con pinchazo de por medio, se aprovechó para desayunar mientras reparaban el pinchazo. En Durón, aunque se puso a llover al poco de llegar, se alargó demasiado la parada. Es verdad que se aprovechó para comer pero estuvimos más de una hora allí parados. En Mandayona venía bien parar porque estábamos mojados y teníamos frío, pero para mi gusto, volvió a ser demasiado tiempo. En Brihuega aproveché la parada para cambiar mi primer pinchazo, mientras que los demás merendasteis. Yo lo hice en ruta. Pero volví a pinchar: no era por mala suerte, sino por tener las cubiertas demasiado gastadas: mea culpa, debía haberlas llevado mejor. Ahí volvimos a perder tiempo, el suficiente como para no coger a Jaime a pesar de haber ido dando relevos muy buenos, a una velocidad que casi no bajaba de 30 (Jaime, cómo ibas....). Parada para coger agua en Armuña (tradicional lugar del pakefte) y nuevo pinchazo, que hubo que reparar en el momento. Otra parada en Aranzueque para despedir a Sebas y decidir qué hacer con Jaime. Parada para cenar en Ambite. Ésta creo que estuvo mejor: fueron rápidos en el bar y aprovechamos muy bien el tiempo, estirando, abrigándonos, etc. Y luego varias microparadas a lo largo de la noche, para estirar y pises. Las microparadas tienen lo positivo de que no son largas, pero lo negativo que suman tiempo si son varias. Ni que decir tiene que todas las paradas, todas, me vinieron bien, porque significan descanso en el momento, pero que en la LEL serán reducidas del sueño. Así que creo que deberíamos ser mas cuidadosos con ese tema. Y me pongo el primero, que siempre ha sido mi talón de aquiles. 

También he de decir que la ruta me encantó, las zonas que ya conocía y que he vuelto a ver años después, y las que desconocía. Y algunas otras que hice en sentido contrario al habitual.

Lo mas gracioso: surcar el arcén de la A2 con el diluvio universal y los coches animándonos o insultándonos, o las dos cosas a la vez.



Y Jaime también tiene qué decir:

El sábado. La ruta impresionante, me encantó. Es cierto que era dura, a mi el Strava me dice 3425 en 302 km, pero supongo que nos encontraremos etapas así en la LEL, así que hay que ir preparados.

Coincido en que los relevos salieron bien, y además con poco esfuerzo de concentración (que a mi me cuesta). Era muy fácil pasar cuando te tocaba, porque el primero dejaba de dar pedales, así que no tenías que forzar.

Las paradas, largas, largas. Tendremos que mejorar eso.

En cuanto a mi, está claro que voy un punto por debajo del resto de los que fuimos el sábado, aunque fui de menos a más (tal vez por seguir el consejo de Juan de ir todo el día reservando), y me encontré muy bien en los últimos 100 km. Tanto es así, que llegué a la estación de tren de la Garana a las 22:30, que era la hora que me había marcado como mejor tiempo posible desde que salimos de Brihuega, y eso haciendo más de 70 km en solitario.

Y no me queda más que agradecer a mis compañeros de ruta, las esperas arriba de cada cuesta, las ruedas que seguir, los consejos, el volver a buscarme cuando se me salió la cadena, ... 

El domingo. Cometí un error de novato (que al final es lo que soy) y el sábado cené poco, porque llegue a casa muy tarde, a la 1:15, y el domingo desayuné sólo una vez para no salir tarde, cuando normalmente los días que salgo en bici desayuno doble. Así que salí el domingo y con las primeras pedaladas ya noté que tenía hambre, y esa sensación y la de estar sin fuerzas me acompañarían toda la ruta. Conseguí hacer 94 km pasándolo realmente mal.

El lunes. El lunes desayuné bien, y me había pasado toda la tarde-noche del domingo comiendo, así que noté que había recuperado fuerzas, aunque en las subidas no podía forzar mucho, pero hice los 57 km hasta el trabajo bastante bien.

En resumen, creo que buena preparación para la LEL, tanto para mi como para el grupo.



Y Juan concluye:

Visto que hemos vivido en directo la importancia de LOS RELEVOS en una ruta larga el pasado día 8 de julio de 2017, me he permitido escribir el siguiente decálogo con las sensaciones y comentarios recogidos: 

  1. El que va primero y va a dejarse caer atrás, tiene que ponérselo fácil al que va a ponerse delante. Ya sea dejando de pedalear totalmente o reduciendo notablemente la intensidad de la pedalada. De lo contrario el que va a pasar se ve obligado a apretar para ponerse primero, dejándose llevar por la inercia y corriendo el riesgo de aumentar mucho la intensidad del relevo.
  2. El que va segundo y va a pasar a la primera posición tiene que pasar manteniendo la misma velocidad o intensidad (lo primero si el perfil es el mismo al pasar, lo segundo si el perfil cambia ligeramente, por ejemplo bajando algo).
  3. El que va primero tiene que pedalear siempre (no debe dejar de pedalear), excepto en cuestas abajo muy pronunciadas, donde conviene que se ponga alguien que pese más o que baje mejor y trace bien. Si el primero deja de pedalear en una situación normal (que no sea un descenso pronunciado) los demás (por cuestiones meramente físicas) se le echan encima. Si te toca delante en una ligera cuesta abajo, tienes que meterle un poco más de intensidad (sin pasarse), para que los de atrás puedan ir detrás sin pedalear o simplemente acompañando la pedalada, pero sin frenar. En esto el CC Loudeac era la excelencia. 
  4. No pasa nada por decirle a alguien como puede mejorar, siempre que se le diga con educación y tacto. Eso redunda en beneficio de él y del grupo.
  5. No pasa nada porque unos den unos relevos algo más exigentes (siempre sin pasarse) y otros más suaves. Cada uno da lo que puede o cree que debe.
  6. Los que están atrás agradecen al que da relevos más lentos porque la recuperación es mayor y al que da relevos más rápidos, porque se avanza bastante más sin forzar mucho al ir a rueda. Todo es bueno. Lo importante es sentirse entero mientras pasan los kilómetros e ir guardando energías para todo lo que espera, pero viendo como se avanza a una velocidad razonable sin gran esfuerzo.
  7. Alguna vez alguien se puede despistar quedándose atrás, a unos metros del grupo, sea porque está cansado o porque le ha pillado despistado en un repecho o mientras miraba el GPS, o lo que sea. Es conveniente tomar consciencia de que conviene pegar un pequeño tirón para reintegrarse de nuevo, porque seguir al grupo a unos metros es ineficaz y al final gastará mucha más energía. Perdonadme si el sábado fui pesado con esto, hasta el punto de que alguien (no sé si fue Sebas o Jaime) me dijo aquello de "Señor, si señor", jajajaja. Es que os veía ahí, a quince metros del grupo durante mucho tiempo y me daba pena que os estuvierais comiendo todo el aire, que además en ese momento era en contra.
  8. Si alguien no se siente con fuerza, debe decirlo y no pasa nada porque se quede atrás sin pasar relevo. Ya se sentirá mejor y pasará cuando él pueda. Confiamos en la buena fe de la gente, en que todo el mundo quiere echar una mano y si no lo hace es porque sencillamente no puede. 
  9. Si coincidimos con más gente (de fuera del Pakefte), puede ser complejo, porque pueden cometer alguno de los errores aquí comentados, como tirar demasiado fuerte. Los japoneses en la PBP recuerdo que eran malísimos para los relevos, sólo sabían pasar fuerte, en plan kamikaze!!!
  10. Siempre hace aire. Con esto en mente se entiende que no hay que hacer relevos sólo cuando hay aire en contra, sino que hay muchos momentos para ello.

domingo, 2 de julio de 2017

Pinceladas randonneurs...

Aunque últimamente no se han publicado muchas entradas en la web del Pakefte, los diferentes miembros del grupo continúan trabajando para conseguir sus objetivos de la temporada. Unos están a punto de viajar al Reino Unido para realizar la Londres-Edimburgo-Londres 2017; otros, simplemente van acumulando kilómetros en diferentes brevets o galopadas solitarias, que cada uno tiene sus preferencias... 

A modo de ejemplo de lo que estamos haciendo durante esta temporada, aqui van algunos vídeos y fotos...

 - Brevet de 300 km del GDC Pueblo Nuevo ("Alcarria")

Tenemos un par de versiones del vídeo de esta jornada:







Y también tenemos esta otra versión, realizada automáticamente por Google:



 - Brevet de 300 km del CC Chamartín ("La Quesera")





Ejemplo de algunas situaciones surrealistas que se dan en medio de una ruta, como esta...



Para ver algunas fotos más, pinchar en este álbum.


domingo, 22 de enero de 2017

Año 2017, temporada randonneur



El Pakefte arranca esta temporada con muchos proyectos e ilusiones, entre las que destaca principalmente la prevista participación de muchos de nuestros efectivos en una de las pruebas randonneurs que más expectación están creando en Europa, la Londres-Edimburgo-Londres.

Por eso hemos comenzado 2017 con salidas todos los fines de semana por diferentes recorridos, buscando siempre la variedad de paisajes, una cierta exigencia física y, siempre que es posible, carreteras secundarias y tranquilas, como las que tanto nos gustan por la zona de la Alcarria.

La semana del 15 de Enero estuvimos por el norte, sufriendo frío y viento camino de Bustarviejo, donde llegó a nevar un poco.



Hoy, 22 de Enero, hemos enfilado hacia el Sureste. 

Un grupo de miembros del Pakefte se ha acercado en la mañana de hoy a Pezuela de las Torres, donde hemos tenido la oportunidad de degustar la excelente Tortilla de Patatas de Granja Valmores, un establecimiento que sin duda volveremos a visitar para desayunos en ruta o incluso para hacer una buena comida en alguna excursión randonneur.












sábado, 31 de octubre de 2015

Crónica y vídeo de la París Brest París 2015

Esta es la crónica de la París Brest París, realizada por varios miembros del Pakefte y escrita por uno de ellos...

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Más de un mes hace que terminó la vorágine de la París-Brest-París 2015. Desde entonces, muchas circunstancias han confluido en mi vida, impidiéndome tomarme el tiempo necesario para reflexionar y ordenar los recuerdos. Pero hoy ha llegado el momento. Uno nunca deja de ser un aprendiz de randonneur. Aunque los kilómetros se van acumulando en las piernas y las vivencias en la memoria, cuanto más participo en eventos de larga distancia, más me doy cuenta de la maravillosa diversidad de personas que se dan cita en esta modalidad deportiva y lo mucho que aprendo de todos ellos. No conozco dos randonneurs iguales, y como es lógico suponer, tampoco conozco a ninguno que sea como yo. Pero, con nuestras diferentes costumbres y formas de pensar, los ciclistas de larga distancia formamos un colectivo impresionante, de miles de personas que durante cuatro días de Agosto nos hemos dejado atrapar por la magia de Bretaña, sus gentes y su veneración por el ciclismo.

Esta es mi videocrónica completa de la París-Bres-París 2015:




Esta película está hecha a base de videoclips, algunos grabados por mí, otros por Rafa Cortegana y otros son montajes obtenidos de las redes sociales. Se puede ver de un tirón o seleccionar algunos de los clips. A gusto del consumidor. Todos los videoclips seguidos duran 84 minutos. Si se quieren ver fraccionados, estas serían mis sugerencias:

1) Para ver el montaje de Rafa Cortegana y el club Pueblo Nuevo, pinchar en la siguiente lista de reproducción:

https://www.youtube.com/playlist?list=PLaQTu6JfgDGh6RNbcgcX51WpMXZXL9j0G

2) Para ver sólo mi montaje personal (José Jiménez) con mis vídeos y mis fotos:

https://www.youtube.com/playlist?list=PLaQTu6JfgDGh2TO7tNAMsukM2yKk0HD4W

3) Para ver los vídeos separados:

- Viaje a París (Jose)
- Momentos previos de Rafa
- La PBP de Jose (SalidaKm 0-526, Km 526-867, Km 867-1167, Km 1163-1230)
- La PBP de Rafa (Km 0-526, Km 526-867, Km 867-1230)
- Gráfico de evolución de los ciclistas a lo largo de la ruta (Redes sociales)
- Montaje de fotos de la salida (Redes sociales)
- Montaje de fotos "Cuando el cansancio aprieta" (Redes Sociales)
- Montaje de fotos del GDC Pueblo Nuevo (varios autores)
- Montaje de fotos de José Jiménez 


Y a modo de crónica, a continuación relato mi experiencia...




MI CRÓNICA DE LA PARÍS-BREST-PARÍS 2015:

UN APRENDIZ DE RANDONNEUR

Los treinta ciclistas que nos adherimos a la expedición del GDC Pueblo Nuevo salimos en la madrugada del 14 de Agosto desde Madrid. Nos alojamos en un hotel de La Verriere, próximo a Saint Quentin en Yvelines, punto de partida de la prueba, y allí establecimos nuestra base de operaciones. El día 15 teníamos que pasar las obligatorias revisiones mecánicas (de luces básicamente) para que nos permitieran participar, y el día 16 tomábamos la salida en diferentes horarios, puesto que la Organización había dividido a los participantes en grupos de 500 ciclistas, que fueron sliendo escalonadamente en la tarde del día 16. Algunos ciclistas más salieron en la mañana del día 17. Estos eran los que se habían inscrito con un límite de 84 horas, frente a las 90 horas de la mayoría de nosotros.


En mi grupo estaban Kike, Noelia, David y Ricardo. Fuimos juntos durante el primer tramo de la prueba, hasta poco antes del primer control, situado en Mortagne Au Perche (km 144). Allí nos dispersamos porque cada uno tomó sus propias decisiones (comer, descansar, etc...). Era medianoche cuando salí de Mortagne en solitario, camino de Brest. No me importó pedalear solo porque la carretera estaba llena de lucecitas rojas que me guiaban. Fui alternando diferentes grupos, sin hablar demasiado con ellos. La noche no invitaba, y percibí algo de estrés en algunos. 

A las 3:45 h. estaba llegando a Villaines La Juhel, en el kilómetro 226, donde paré brevemente a comer (la comida que yo llevaba) y continué en solitario. 

A mitad de camino entre Villaines y Fougeres la temperatura se desplomó justo cuando empezaba a despuntar el alba y el sueño hizo acto de presencia. Llevaba ya demasiado tiempo rodando solo. Noté que empezaba a perder un poco el control y quería descansar, pero todavía faltaba bastante para la siguiente parada. En el momento en que más necesitaba un descanso, me topé con un garaje abierto, en el cual una familia con sus hijos estaba ofreciendo café y agua a los ciclistas. Me paré sin pensarlo. Me tomé un café largo, solo y sin azúcar, de un trago. Les dejé un eurito en el bote y salí de nuevo, un poco recuperado, aunque el sueño no tardó en regresar. 

En ese momento me di cuenta de que mi palanca de cambio de platos estaba muy dura. Me costaba muchísimo pasar a plato grande y tuve que detenerme varias veces para ver qué era lo que producía el atasco del cable. Finalmente me di cuenta. La camisa de plástico duro que encamina el cable por la funda se había partido. Seguramente ese fue el chasquido que oí el día anterior cuando saqué la bici de su embalaje de transporte, y que no había sabido identificar originalmente. El cable de acero entraba en ángulo recto en la funda que lo guiaba por el cuadro, lo cual había provocado que empezara a romperse. Aún le quedaba la mitad de los filamentos de acero, pero si seguía manipulando la palanca podría romperlo del todo, quedarme sin cambio y probablemente abandonar la prueba. Sin embargo, si no lo tocaba (es decir, si no cambiaba al plato grande), no lo estaría forzando, por lo que no debería pasar nada. Aún me quedaban 900 kilómetros de prueba. Hacerla íntegramente con el plato pequeño iba a ser duro. Pero no tenía otra opción. Me dispuse a seguir en esas condiciones.


Al no poder poner un desarrollo largo, fui bajando mi velocidad paulatinamente, hasta que me rebasó Joaquín Barradas, del Pueblo Nuevo. Esto me despertó de repente, cambié de ritmo y me puse a seguirlo. Fuimos charlando un rato, lo que me sentó muy bien, hasta el siguiente control.

En Fougeres aproveché para desayunar bien. En el restaurante coincidí con José María Benayas, José Manuel Andrey, Susana y Andrés (Ciclowork), y charlé un poco con ellos. También estaban un poco tocados por el sueño, pero reemprendieron la marcha antes que yo. Aunque paré más de lo que tenía pensado, estuvo dentro de lo razonable. Al salir de Fougeres coincidí con el grupo de valencianos de la Peña Ciclista Massamagrell, (reconocidos randonneurs, de los mejores de España, y entre ellos Jordi López, de la Ciclolista, que me reconoció y me saludó) y con Eduardo Montalvillo, del CC Rivas, con quien fui charlando un buen rato.

El tramo entre Fougeres y Tinteniac es uno de los más fáciles y cortos de la ruta, con sólo 54 km, por lo que llegué a una hora perfecta para comer. Pero en lugar de sentarme en un comedor, preferí comer un bocadillo en el césped. El control estaba saturado de ciclistas y curiosos. Un americano de Seattle se sentó al lado y estuvo charlando un poco conmigo. Vi llegar y salir a varios grupos de españoles, y no tardé mucho en salir.

De nuevo en marcha, ya llevaba 363 kilómetros de ruta, acababa de desayunar y tenía todo el día para avanzar lo máximo posible. Inicialmente había pensado intentar llegar a Carhaix, en el kilómetro 526, pero no sabía si iba a ser capaz de hacerlo o no. 


Como segunda opción tenía la posibilidad de quedarme en Loudeac, en el kilómetro 450, pero parecía demasiado pronto, porque me pillaría a media tarde. De momento, tenía que seguir. En Loudeac me senté a cenar. Seguía rodando en solitario, con compañía esporádica de los ciclistas que iba encontrando por el camino. Pero los acontecimientos cambiaron de improviso. 

En el comedor me encontré con mi amigo Javier Arias, del Pakefte, el viejo compañero de la Londres Edimburgo Londres 2013. Estaba con dos compañeros ingleses, que lo iban acompañando puesto que Javier acababa de recuperarse de una grave caída en la que se había roto el fémur. Una recuperación en tiempo récord, que le había llegado a homologar su participación en la PBP a base de realizar tres pruebas de 600 kilómetros en tres semanas consecutivas, porque la mayoría de las brevets clasificatorias ya se habían celebrado mientras él estaba convaleciente de su operación, y si quería venir a la París-Brest-París, sólo le quedaba la posibilidad de realizar las últimas del calendario, todas ellas de 600 kilómetros. Una hazaña impresionante. Y además, había tomado la salida dos horas más tarde que yo, pero me alcanzó en algo menos de 500 kilómetros.

El caso es que Javier se había dejado llevar por sus compañeros y, según decía, estaba rodando por encima de sus posibilidades, así que me ofreció la posibilidad de quedarse conmigo, y así sus compañeros podrían adelantarse para ir a su ritmo, más alto que el mío. Pero eso sería en la segunda jornada. Todavía teníamos que llegar a Carhaix. Quedamos en vernos en el siguiente control, porque yo ya salía. Todavía no se había puesto el sol cuando tomé el camino de Carhaix, donde llegué cerca de la medianoche. Habían sido 526 kilómetros en 30 horas, con paradas incluidas. Me encontré con Javier en la cola para pedir cama. No estaba mal, teníamos un buen margen para descansar casi cinco horitas. 

Como el club Pueblo Nuevo llevaba un par de vehículos de apoyo, yo había aprovechado para dejar unas bolsas con ropa y comida por si las necesitaba. Y en este punto me vinieron muy bien. Allí estaba Cristina, con el coche que nos había cedido la Federación Madrileña de Ciclismo. Aproveché para coger ropa limpia y mi bolsa de aseo, dejando la ropa usada en la bolsa. Cogí las suficientes cosas para llevar en la bici (en mi bolsa trasera) en caso de que no volviera a utilizar los coches de apoyo, como así fue.

Una buena ducha y una camilla plegable (había cientos de camillas formando hileras en medio del polideportivo) me sentaron mejor que una habitación de hotel de cuatro estrellas.


El día 18 amaneció muy frío y brumoso. A las 5:30 h. de la mañana nos dispusimos a salir. En el camino nos encontramos con Ricardo Agudo, del club Pueblo Nuevo, y con una pareja de Barcelona. Nos cruzamos con Roberto Fernández, el reclinado del Pakefte, que ya estaba de vuelta. Nos sacaba 3 ó 4 horas de ventaja. Llegamos a Brest varios ciclistas juntos, con muy buen humor, tras hacernos las típicas fotos en el puente. Yo seguía con la avería del cambio, sin poder usar el plato grande, a base de pedalear con mayor cadencia. Javier tuvo un gran gesto, y es que mientras yo estaba organizándome con la cámara de vídeo, el selllado, la comida, etc... él localizó el punto de asistencia mecánica y llevó mi bici para reparar el cable del cambio. Lo hicieron bastante rápido y mi problema quedó resuelto. Volví a tener una bicicleta operativa, después de haber estado usando sólo el plato pequeño durante 300 kilómetros.



Ricardo, Javier y yo salimos de Brest a media mañana, con la sensación positiva de que ahora sólo quedaba ir descontando kilómetros. Sin embargo, entramos en una fase de pedaleo cansino, más lento de lo deseable. Era raro, porque no es que sintiéramos ningún bajón físico, pero quizá nos habíamos dejado llevar por la pereza. Ricardo decidió detenerse a descansar un poco y Javier y yo seguimos hasta el control. En Carhaix analizamos la situación, nos dimos cuenta de que estábamos perdiendo demasiado tiempo y decidimos subir el ritmo. Queríamos llegar a dormir a Tintèniac, en el kilómetro 867, lo que suponía que en esta segunda jornada íbamos a hacer una "brevet" de 350 kilómetros aproximadamente. Teníamos que apresurarnos si queríamos dormir algo, porque todas las cuentas nos decían que llegaríamos bien entrada la madrugada.

El siguiente tramo, hasta Loudeac, lo hicimos a un ritmo mucho más vivo. Cenamos allí, bastante más satisfechos de como estábamos rodando, y nos encontramos con David, Marcin y Agustín, nuestros compañeros del Pakefte. Fue un encuentro alegre, después de 780 kilómetros, pero tampoco era garantía para formar grupo, puesto que cada uno tenía su ritmo y sus costumbres.

Esbozamos el mismo plan para todos, ya que teníamos intención de dormir en Tintèniac y hacer 300 kilómetros más en la tercera jornada, hasta Dreux. Acordamos que en esos dos puntos en que pensábamos pernoctar podríamos quedar a las 7:00 h para agruparnos. Así, en caso de que alguno llegara más tarde que los demás, tendría un posible punto de encuentro para volver a estar juntos. Simplemente dormiría un poco menos. Salimos de Loudeac cuando ya era noche cerrada, bastante contentos de cómo se estaba desarrollando esta etapa. Habíamos recuperado el tiempo que perdimos por la mañana, pero sobre todo nos encontrábamos muy motivados y animados. Aun así, nos quedaba una tirada de 85 kilómetros para llegar a Tintèniac esa misma noche. Al final llegamos juntos Javier, Marcin y yo a las 2:00 h de la madrugada. Había cola para pedir cama, lo cual nos retrasó media hora, pero finalmente me asignaron una habitación. Era una especie de albergue estudiantil, con instalaciones muy bien dotadas. Me duché y me dispuse a dormir cuatro horas, aunque aquí no hice uso del coche de apoyo. Tuve que secarme con el maillot de manga larga que me había quitado pero me puse ropa limpia y me sentí nuevo. Dormí con el culotte y maillot que usaría al día siguiente (bueno, casi 4 horitas más tarde...)




Por la mañana nos encontramos en el desayuno con David y Agustín. Salimos todos juntos camino de Fougeres, en el kilómetro 921, donde nos dimos un buen homenaje en forma de desayuno. Ya empezábamos a vislumbrar la parte final de la prueba y el cansancio era más que llevadero. Me sentía francamente bien. En el siguiente tramo fuimos formando grupetas de ciclistas de distintos países, en las que frecuentemente nosotros llevábamos la cabeza. Hablé un buen rato con un italiano de Milán, rodamos con la grupeta de Ciclowork (Andrés, Susana, Benayas y Andrey) y con un grupo de vascos, pero al final los grupos se fueron parando en diferentes sitios y el pelotón se redujo llegando a Villaines. Marcin, Javier y yo paramos un buen rato para comer allí, a eso de las 15 h., cuando se estaba celebrando una fiesta y todo el pueblo estaba en la calle. Había música, adornos, grupos de niños disfrazados, etc... En el comedor me dieron preferencia para entrar, por delante de una comitiva donde parecía estar el alcalde. Unos señores y señoras bien vestidos se apartaron amablemente indicándome que pasara por delante de ellos, y un niño de unos 6 añitos vino presuroso para ayudarme a llevar el casco mientras pedía la comida. Bonitos detalles. Sin duda, Villaines la Juhel es el lugar donde más se celebra la PBP y donde más se agasaja a los ciclistas. Acabábamos de superar el kilómetro 1000 de nuestra ruta, lo cual también es un impulso psicológico, pero aún teníamos dos tramos más en el día, para llegar a Dreux a dormir. 

Eran las 16 h aproximadamente. Nos quedaban unos 160 kilómetros hasta Dreux, donde teníamos previsto llegar sobre la medianoche. Camino de Mortagne Au Perche, empecé a pedalear con viveza, pero Javier y Marcin iban más fuertes que yo, y no tardaron en dejarme un poco atrás, cada vez más frecuentemente. Forcé algo más de lo debido y eso hizo que en esta parte del recorrido se me agotaran las fuerzas antes de lo normal. En el ciclismo de larga distancia hay que aprender a vivir "al día" energéticamente, es decir, no puedes pensar en que una "carga de hidratos" previa a la prueba te vaya a durar eternamente, a lo sumo unas horas, por lo que hay que ir comiendo y bebiendo lo que vas a necesitar en el siguiente tramo. Si en algún punto te falta alimentación y fuerzas el ritmo, lo vas a pagar kiómetros después, porque no hay reservas de las que tirar. Eso me pasó en este tramo, lo cual, combinado con el sueño que se iba acumulando a estas alturas de la prueba, me puso en riesgo de sufrir una pájara. Marcin se fue por delante y Javier se quedó conmigo. Cuando se dio cuenta de que estaba empezando a sufrir mi pequeña crisis, Javier me ofreció un sobre de gel con cafeína, que acepté (no podía hacer otra cosa, me lo endosó sin opción a negativa ¡y me lo dio ya abierto y preparado para consumir!). La verdad es que fue mano de santo. Al poco tiempo recuperé la viveza de pedaleo y la velocidad media subió. Se lo agradecí. Muchas veces los demás ven más que uno mismo, y Javier me salvó de un posible desfallecimiento en el momento justo.



Al final llegamos a Mortagne, en el kilómetro 1090, Javier y yo. Nos encontramos con varios ciclistas del GDC Pueblo Nuevo, además de Marcin, David y Agustín. Se me estaban agotando las pilas del GPS y me compré unas en el control. Estuvimos exactamente 30 minutos parados y de allí salimos hacia Dreux. Teníamos 75 kilómetros por delante. En algún punto cerca del final de esta etapa me empezó a fallar el GPS. Las pilas "nuevas" no me habían durado ni tres horas. En ese momento me acordé de la señora de la tienda de Mortagne Au Perche y anoté mentalmente... "¡Nunca más comprar pilas en un control!". Quería registrar bien la ruta, por lo que esto era un buen contratiempo. Aunque llevaba dinamo, no me funcionaba bien el cable para cargar los dispositivos. Necesitaba echarle un vistazo y dejé que mis compañeros se fueran por delante mientras me paraba en un pueblo, a la luz de unas farolas, para tratar de solucionar el problema. Al final conseguí que el cable funcionara, pero había perdido 15 minutos. Afronté el final de la etapa en solitario.


Cuando llegué a Dreux eran las 00:40 h. Me dijeron que David había decidido seguir hasta París. Al fin y al cabo, estábamos a sólo 60 kilómetros de la meta. La teníamos a tiro para acabar la prueba esa misma noche. Pero algo nos decía que no nos iba a gustar entrar en meta de madrugada. Preferíamos dormir un poco y salir al amanecer, pensando en una "entrada triunfal" a media mañana, y por eso nos quedamos a descansar en Dreux. Efectivamente, David llegó a Meta de madrugada, pero tenía a su chica esperándolo, y ese es un acicate fácil de comprender. Tardé en organizar mi logística, porque tenía intención de ducharme, pero aquí no fue posible. Había colas por todas partes. El comedor era impresionante y para dormir ya no había sitio en las camillas plegables, así que me asignaron un "espacio" en el suelo (una especie de tatami) de una nave inmensa. Javier sí consiguió una "cama", pero Marcin se vino a la habitación del tatami. Esta fue la peor noche. Estuve tumbado algo más de 4 horas pero no conseguí dormir bien, me desperté muchas veces, el suelo era incómodo y no sabía cómo poner la cabeza. 




A las 6:00 h me levanté, eché un vistazo por los alrededores y viví algunos de mis momentos más místicos en esta prueba. Simplemente estuve observando un rato, caminé por los jardines entre cientos (¿miles?) de bicicletas tiradas por todas partes y grabé algunas escenas con mi cámara mientras disfrutaba el momento bajo la lluvia. Puede parecer extraño, pero hay momentos en que un randonneur llega a obtener una felicidad difícil de explicar, en la que se mezcla el esfuerzo, el cansancio, el objetivo compartido con muchos y la satisfacción del reto superado. Estaba lloviendo. Las luces del alba empezaban a despuntar en el horizonte. Había un enorme trasiego de ciclistas que entraban y salían a las instalaciones deportivas. Estábamos en un sitio grandísimo, con pistas de atletismo, campos de fútbol y pabellones con varias canchas deportivas dentro. Todo estaba lleno de gente. En el restaurante, largas filas de mesas con ciclistas desayunando, muchos durmiendo sobre la mesa o acurrucados en rincones para "romper" el sueño aunque fuera unos minutos o un par de horas y seguir... La lluvia, los ciclistas con chubasqueros (con ese típico sonido que hace el rozar de la tela de chubasquero al moverse), el sonido de las ruedas pisando el suelo mojado... esta es la estampa del ciclismo randonneur más típico, que por suerte sólo tuvimos que ver el último día, porque hasta entonces no había llovido en esta edición de la París-Brest-París.

Nos costó agruparnos porque la lluvia arreció cuando nos disponíamos a salir, a eso de las 7:00 AM, como habíamos previsto, y todo era muy confuso. Una columna de miles de ciclistas, todos vestidos de color verde fosforito y tintineantes luces rojas traseras se dirigía hacia el horizonte, como un ejército interminable en pos de la victoria. Difícil orientarse y localizar a los compañeros. Nos encontramos Agustín, Javier y yo, pero no localizamos a Marcin. Salimos los tres, y al poco tiempo los perdí de vista. Creía que Agus y Javier iban por delante y empecé a acelerar, adelantando grupos a toda velocidad, hasta que me di cuenta de que no podían haberme sacado tanto tiempo. Así que me paré, aprovechando para hacer unas tomas de vídeo, y al poco rato los volví a ver. Ya no nos separamos hasta meta. Los últimos 50 kilómetros fueron un regalo. Los hicimos relajados, contentos por ver que nuestro objetivo se iba a cumplir. Tenía margen para llegar hasta las 12 del mediodía. En mi estudio previo había diseñado un plan para llegar a la meta de Saint Quentin sobre las 10:30 h. Llegados a este punto, cuando nos faltaban 10 kilómetros para meta, lo estaba clavando. Me parecía increíble llegar a ser así de preciso, después de tantos kilómetros y tantas situaciones, pero lo iba a cumplir a rajatabla... si no fuera porque ahí estaba Agus con su factor inesperado, y es que pinchó prácticamente en la recta final, a dos kilómetros de meta. Nos lo tomamos con mucho sentido del humor y fue realmente divertido. Mientras Agus reparaba su pinchazo (se tomó su tiempo), yo saqué fotos y vídeos de los ciclistas que nos iban pasando. La frase más escuchada era "Oh my god!!". Una pequeña anécdota que nos llevó a entrar en meta finalmente a las 10:50 h, veinte minutos más tarde de lo previsto en mi matemático plan, con algo más de una hora de margen sobre mi cierre de control.



Más allá del tiempo empleado, ha sido una experiencia fantástica, por la mezcla cultural, por el calor de la gente por todos los pueblecitos que pasábamos, por la logística que supone un evento tan grande como este y por la satisfacción que queda cuando uno consigue superar un reto que se había propuesto hace tantos años. Por todo ello, estoy satisfecho y contento de haber participado en esta París-Brest-París 2015.

Y mis números, para tenerlos registrados y recordarlos en el futuro, por si ayudan en la planificación de alguien:





Enlaces a la ruta recogida en Strava:

PBP2015_Jornada1 - Saint Quentin-Carhaix (km 0-526)
PBP2015_Jornada2 - Carhaix-Tinteniac (km 526-867)
PBP2015_Jornada3 - Tinteniac-Dreux (km 867-1167)
PBP2015_Jornada4 - Dreux-Saint Quentin (km 1167-1230)


Todas mis fotos de la PBP2015 pueden verse aquí:
https://picasaweb.google.com/107800590932972178412/20150823_Paris_Brest_Paris

20150823_Paris_Brest_Paris